sábado, 27 de mayo de 2017

DOSCIENTOS NOVENTA Y UNO







Comimos los cuatro que éramos antes de que Lisa y Odita formaran parte de nuestras vidas.
Hacía tiempo que no estábamos solos y se notaba cierta alegría ambiental.
Estábamos contentos.
Mi madre decía que siempre se está bien con los hijos.
Tenía frases hechas que le venían muy bien en ocasiones específicas.

Después de comer, me retiré a mis aposentos y traté de olvidar ese papel de madre que me persigue.
Me veo a mi misma un poco anticuada, preocupándome por los ingredientes que va a llevar el puré de verdura.
Freud diría que el susto en el que vivía cuando mis hijos eran pequeños, se me ha quedado grabado de tal manera, que sigo sometida a su influencia.
Dios me proteja.
Cuando veo a mis hijos tan altos, sanos y vitales, poco puedo hacer por ellos, excepto hacerles saber que les quiero y que pueden contar conmigo.



Tenía que esperar la llamada del doctor, que nunca llegó y la de Jose Ignacio, para decirme que mi coche ya estaba arreglado.
Llamó.

Mientras esperaba, vi un documental sobre Lucien Freud que me hizo comprender mejor su obra y su personaje.
Nieto de Sigmond.
Me emocionó.
Comprendí que era un pintor extraordinario, de la talla de los más grandes.
Vi en sus cuadros a El Greco, a Bacon y comprendí, una vez más, lo que significa pintar.
Había visto sus cuadros al natural y me habían impresionado, pero gracias al documental “A painted Life: Lucien Freud” ayer me di cuanta de algo mucho más profundo, que no capté en su momento.

Creo que los documentales son un método magnífico para apreciar a los grandes pintores, antes de ver las exposiciones.



También aprendo con una conferencia de Calvo Serraller, por ejemplo, pero lo que me hizo comprender el documental sobre Lucien Freud ha sido algo excepcional.
Lo publiqué en mi blog llamado: las pelis que yo veo.



Hoy es la fiesta de Beatriz.
Me apetece y me aterra.

Quiero ir y lo voy a hacer, pero no quisiera que me saque de esta maravillosa paz, en la que estoy sumergida y que con tanto esfuerzo mantengo día a día.